CNT ZAMORA ESTARÁ EN EL ENCUENTRO LIBRO ANARQUISTA DE SALAMANCA


La anarcosindical zamorana, estará con su puesto de libros y propaganda durante este II encuentro del libro anarquista de Salamanca, que se desarrollará los días 13, 14, 15 y 16 de agosto en la Casa de la Juventud de Garrido ( c/ Calzada de Medina 32, junto al antiguo MercaSalamanca).


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La revolución de 1909 en Barcelona y el asesinato del pedagogo Francisco Ferrer.

Hace cien años, durante la semana del 25 de julio al 2 de agosto, en Barcelona se desencadenó una revolución que pasó a la historia con el nombre de Semana Trágica. Un nombre otorgado por la burguesía catalana, ya que la clase trabajadora la bautizó como “la revolución de julio”, o como “Semana Gloriosa”.

Para Diego Camacho, anarquista, que en algún lugar contempla la celebración de este centenario con su cigarrito en los labios, porque como solía afirmar: “La única iglesia que ilumina es la que quema”.

La ciudad en llamas. Barcelona, julio de 1909

La revuelta empezó a partir de una acción antimilitarista y pacifista para transformarse en una huelga general. Fue convocada para impedir el embarque de los soldados reservistas (los que ya habían hecho el servicio militar y que tenían experiencia y familia) a Marruecos desde el puerto de Barcelona. La protesta derivó en la quema de la mayoría de escuelas y edificios religiosos de la ciudad, odiados por la clase trabajadora.

El balance de la semana fue de más de un centenar de edificios quemados, la gran mayoría de ellos religiosos: conventos, iglesias o escuelas anexas.

El testimonio fotográfico de “La Actualidad” no dejó lugar a dudas sobre la magnitud de la revuelta urbana: 33 conventos quemados, 33 escuelas religiosas de ambos sexos –separados, lógicamente-, y 20 iglesias reducidas a cenizas. Nadie se explica aún como en practicamente 4 días ardieron simultaneamente, en ocasiones, más de una cinquentena de edificios en barrios muy alejados, es decir, que había, probablemente unos cuarenta grupos organizados de ciudadanos que prendían fuego, en sus respectivos barrios, a aquello que era el símbolo más patente del atraso intelectual del país y del poder temporal, aquellos que habían prohibido la difusión de las ideas de Darwin en la Universidad, y que denunciaban sistemáticamente las publicaciones anarquistas como ataque al dogma, o como pornografía en el caso de las publicaciones neomalthusianas, o de divulgación sexual.

Tomaron parte en los hechos, según informes de la época, más de 30.000 personas, personajes anónimos de la clase media y obrera barcelonesa, obreros vidrieros, ladrilleros, jornaleros y obreras textiles, maestros laicos, empleados de talleres metalúrgicos, pescadores, estribadores, y un largo etcétera. Se enfrentaron a unos 700 guardias civiles y fuerzas del ejército que paulatinamente fueron engrosando su número hasta acabar con la revuelta. Una revolución en toda regla, en la que no hubo pillaje ni robo de las propiedades de la iglesia, al contrario de lo que afirma la historia revisionista de siempre, que ahora empieza, como siempre, a dar su enésima versión de los hechos. Según los periodistas que realizaron las primeras valoraciones de lo acaecido, en todos los conventos e iglesias la multitud lanzó al fuego todo aquello que encontró, incluso joyas o acciones de bolsa, dinero, lienzos o retablos. La idea de quemar la superstición y el oscurantismo abrazó todo lo que los edificios contenían. Por el contrario, y a diferencia de la revolución y quema de iglesias de 1835, se respetó la vida de los frailes, curas y monjas que huyeron despavoridos por tapias y terrazas hacia los patios vecinos donde con mayor o menor fortuna fueron escondidos –o no- por los vecinos. Su salida, vestidos de seglar, pasó por toda una serie de vericuetos que también fueron después narrados por la prensa.

La revuelta que además afectó a más de 50 poblaciones de toda Cataluña y que en el caso concreto de Granollers y Sabadell tomó el aspecto de proclamación revolucionaria con la toma de los edificios consistoriales y la proclamación de juntas y asambleas vecinales. En la mayoria de poblaciones (Badalona, San Adrià, Mataró, Manresa, Igualada, Olesa, Arenys, Palamós, Cassà de la Selva, Anglés, Reus, Valls, Vendrell, etc.) se quemaron las casetas de consumo, los registros de propiedad y se desarmó el somaten (fuerza ciudadana para-policial), en casi todas se cortaron las vías férreas –para impedir el paso de refuerzos hacia Barcelona, o para impedir el paso de los trenes con soldados hacia el puerto- y también se volaron el telégrafo y las comunicaciones. A partir de aquí, en todos estos municipios se declaró la huelga general.

El foco de la indignación se centró en Barcelona. La ciudad industrial y cosmopolita, escenario de la burguesía modernista y emprendedora, era también escenario de la miseria obrera. Desde sociedades de apoyo mutuo, incipientes cooperativas de producción o consumo, y reorganizaciones sindicales clandestinas tras la cruenta represión de las condenas de Montjuich de 1896, la clase obrera avanzaba con dificultad hacía la autoorganización sindical que en aquellas semanas se fraguaba al entorno de Solidaridad Obrera. En ella un conjunto de sociedades sindicalistas revolucionarias -en número de 67 en Cataluña y 53 en Barcelona- se habían constituido autónomamente y gracias a una aportación económica del pedagogo anarquista Francisco Ferrer y Guardia habían podido adquirir un inmueble en el que poder reunirse y realizar la propaganda. Un inmueble en el que se gestarían buena parte de las iniciativas de aquella semana, pero a las que Ferrer casi permaneció completamente ajeno, ya que se encontraba fuera de la ciudad. Se calcula que pertenecían a Solidaridad Obrera unos 10.600 obreros barceloneses de los 200.000, esto según estimaciones de Rovira i Virgili. El revolucionario José Prat estimaba que unos 15.000 afiliados eran los inscritos en la sociedad que tenia en la huelga general y la acción directa eran sus armas más poderosas. Sus reivindicaciones eran la jornada de 8 horas y mejores condiciones económicas, pero también mejoras que hacían referencia a su calidad de vida: educación, asociaciones culturales, asistencia médica, etc.

Paralelamente, el librepensamiento había hecho su aparición en Europa, y tímidamente se abría camino en España. La masonería, unida a las campañas de laicidad y al republicanismo hacía su irrupción en los barrios obreros. Todos ellos (anarquistas, federalistas, masones, socialistas y republicanos) participaron en las campañas a favor de los cementerios civiles, por la inscripción de los recién nacidos y los matrimonios en el registro civil sin dar cuenta a la iglesia que ostentaba el monopolio de la educación y la vida moral española.

Las obreras no eran ajenas a todo este movimiento sociocultural. Muchas de ellas militaban activamente en la mayoría de las sociedades obreras y aparecen ya en la prensa obrera. La mayoría de las más activas ejercía de maestras laicas y se mostraron valientemente a favor de la coeducación y de la difusión del racionalismo científico. Sin duda, es dentro de las filas del librepensamiento y del anarquismo donde las mujeres encontraron su lugar donde actuar a nivel político, escribir, hablar y relacionarse. Es decir, un espacio ciudadano en el que actuar y visibilizarse. Y en este lugar darán muestras de su autoridad intelectual Teresa Mañé, Teresa Claramunt, Àngeles López de Ayala, Amalia Domingo Soler, Belén Sàrraga y muchas más que se convertirán en referente y modelo de sus compañeras.
Los huelguistas catalanes pretendían que el resto de la península los imitaran y lograr así que la revolución se generalizara, pero los refuerzos no llegaron, al contrario. Las ideas de los revolucionarios no se escucharon, ya que el gobierno se aprestó a explicar que en Barcelona estaba teniendo lugar una revuelta separatista.

Las muchas causas del incendio de las iglesias

Varias son las posibles causas del desencadenamiento de la huelga general y de la quema de los conventos.
La crispación ciudadana de las clases trabajadoras es sin duda una de las principales. Desde mediados del siglo XIX las calles de Barcelona eran periódico escenario de huelgas y barricadas. Incluso en 1835 ya se había efectuado una violenta quema de conventos que conllevó varias víctimas mortales. Bullangas y revueltas obreras jalonaron los años de 1840-50 para desembocar en las bombas y petardos anarquistas del fin de siglo. Algunos eran reales, otros meras provocaciones policiales, como el oscuro caso protagonizado por el confidente Juan Rull y sus familiares que conmocionó los medios obreros, ya que periódicamente se efectuaban detenciones indiscriminadas. La célebre bomba lanzada en 1896 durante la procesión religiosa de Corpus puso en marcha un descomunal aparato represivo que encerró en el castillo de Montjuic a muchos inocentes. La huelga de las sociedades metalúrgicas de 1902 duró una semana entera y tal fue la represión que el pintor Ramón Casas la retrató su lienzo: La carga.

La clase obrera demandaba constantemente una mejor educación. Sólo a partir de una mejor instrucción podrían elevar su nivel cultural y optar por mejores trabajos y salarios. Pero la educación escolar estaba desde 1851 condicionada por el concordato entre España y el Vaticano, y la iglesia ostentaba prácticamente el monopolio de la educación en España, en unos años en que no había leyes que regularan la edad mínima para entrar a trabajar y donde niños y niñas frecuentaban fábricas y talleres por salarios de miseria.

De nada valió el intento de la Ley Moyano (1857) para que los ayuntamientos se hicieran cargo de la educación. En ciudades como Barcelona, con una alta afluencia periódica de emigración y con escasos recursos, nada impulsaba a la oligarquía burguesa a instruir a sus ciudadanos.

Y la instrucción quedó así en manos de la misma clase trabajadora que intentará por todos los medios de autoeducarse o de formar escuelas para sus hijos. Desde los años de la Internacional, la educación será una demanda generalizada de todo el proletariado mundial. Después de numerosos y dispersos intentos, Ferrer y Guardia impulsará un modelo educativo moderno, laico y coeducador. De hecho había observado experiencias similares en Francia, como la escuela de Cempuis de Sébastien Faure y Paul Robin. De ellos tomará las ideas del contacto del niño con la naturaleza, y del trabajo cooperativo.

Además Ferrer, que cuenta con una buena fortuna personal, a partir de una herencia, formará maestros y impulsará una editorial que publicará una coherente línea editorial de carácter racionalista y progresista. En 1901 aparece su “Boletín de la Escuela Moderna”, en 1906 ya se contabilizan más de mil alumnos en 34 centros educativos coordinados por Ferrer. Aquel mismo año la escuela fue clausurada, ya que Ferrer es acusado de complicidad con Mateo Morral.

La iniciativa anarquista no era la única en una ciudad convulsa, en 1907, el regidor catalanista Francesc Layret propuso invertir parte de un excedente económico del consistorio barcelonés en la creación de cuatro escuelas laicas y coeducadoras para niños obreros. A la expectación y contento inicial, siguió la indignación obrera, ya que el cardenal Salvador Cassañas emprendió una intensa campaña de propaganda y escribió dos circulares en contra de las escuelas y de su manifiesta “laicidad” y “bisexualidad”. No se volvió a hablar del tema, pero los republicanos se sintieron muy defraudados por los ataques de la iglesia.

Por último cabria citar a los miembros del republicano partido radical fundado por Alejandro Lerroux. Formado no sólo por proletarios, sino por miembros de las clases medias o pequeña burguesía, que en absoluto aspiraban a la revolución social como los anarquistas o sindicalistas revolucionarios, pero si querían un estado republicano, sin monarquía y fundamentado sobre las bases de la laicidad y el sufragio universal. Según testimonios policiales numerosos miembros de base se encontraban entre los huelguistas y los activistas de los diferentes barrios barceloneses. También estuvieron en las calles sus dirigentes: Sol y Ortega, los hermanos Ulled, Juan Colominas Maseras, Rafael Guerra del Río y varios más. Sólo el diputado Francisco Giner de los Ríos, se quedó en casa y estuvo presente en una reunión consistorial. Es evidente que en el curso que tomaron los acontecimientos, hubo una clara disyuntiva entre las bases del partido y sus dirigentes que hábilmente optaron por la vía pactista con los miembros de la Lliga, es decir la derecha. Incluso en el asunto de la condena a Ferrer, los dirigentes del Partido Radical tuvieron una actuación que avergonzó a sus militantes de base.

La lucha por el espacio urbano y la quema de conventos

Por primera vez las fotografías de prensa retrataron a los anónimos que poblaban las calles. Cada vez más los periódicos insertaban en sus páginas reportajes fotográficos. Y así, rostros de obreros, mujeres y muchachos compartían protagonismo tras las barricadas improvisadas con railes de tranvías, barriles de madera, somieres de cama y adoquines en los barrios de la ciudad.

Las fotografías mostraban también las entrañas chamuscadas de los edificios religiosos convertidos en ruinas. Hogueras improvisadas en grandes naves góticas quemaban sillas, puertas, reclinatorios, cortinajes, campanas y todo lo que recordaba siglos de oscurantismo. Pero hay algo que impresiona en el desencadenamiento de los hechos en esta semana: la imperturbabilidad de la clase burguesa ante las quemas, y también la del mismo ejército que contemplaba impasible las llamas que tampoco eran sofocadas por los bomberos. La burguesía parecía mirar hacia otro lado, como relatan los testimonios de los hechos. Algunos se encerraron en sus casas, pero otros asistían al espectáculo desde terrazas y balcones. De hecho quizá preferían ver arder conventos que ver como se dirigía la rabia ciudadana hacia sus propias fábricas o propiedades.

Una especie de desamortización popular atacaba las escuelas y edificios religiosos. La masa atacó también los odiados cementerios de los conventos que permanecían en los patios de las casas de vecinos barcelonesas, atentando a la higiene y a las emergentes normas de salubridad. Y en los cementerios y criptas, el pueblo extrajo las momias de sus tumbas y las paseó en una escena buñuelesca por toda la ciudad. Desde los conventos hasta las Ramblas, de ahí hasta la alcaldía de la plaza de San Jaime, y de ahí, al palacio del marqués de Comillas, propietario de las minas africanas que los reservistas debían defender. En cada encuentro con la fuerza pública, los portadores de los ataúdes y las momias dejaban su carga, para reemprender la marcha después de los encontronazos, entre música callejera y chirigotas. Un muchacho deficiente mental fue acusado de haber bailado con una momia lo que le valió la sentencia a muerte.

En las calles de Barcelona se enfrentaban dos formas de entender las cosas, por una parte el mundo antiguo, la iglesia, el clasismo educativo, el viejo estado de cosas, aquello que los progresistas bautizaban como “la superstición”, y del otro lado de la barricada, la idea anarquista, el librepensamiento, la emergencia de las mujeres y su autonomía, la laicidad, la razón, y también el darwinismo.

La represión no se haría esperar, una represión azuzada por la derecha catalanista que en su periodico La Veu de Catalunya lanzó una siniestra campaña: ¡Delatad!, es decir: denunciar a vecinos, vecinas, maestros u obreros. Una campaña que pedía a voces cabezas de turco para desviar la atención de aquello que realmente importaba: la desatención y el abandono de la clase trabajadora que no tenía garantías jurídicas, económicas, sanitarias o sociales. Desviar la vista de aquellos que en su desesperación quemaron edificios, monumentos a la desigualdad, y no dirigieron su mirada hacia el patrón, el burgués que hacía del modernismo y el lujo su forma de vida. Cabezas de turco que como la de Ferrer eran molestas: anarquista, activo, subvencionador de periódicos como La Huelga General, o sociedades obreras, amigo de Mateo Morral, de Malato, de los Montseny, de los neomalthusianos y un hombre con una libertad moral e intelectual que hacía que palidecieran de envidia los timoratos y los puritanos, incluso los que profesaban sus mismas ideas. Ferrer era la víctima perfecta.

Fueron clausuradas más de 122 escuelas laicas, solo en Barcelona. La mayoría de sus profesores fueron detenidos o deportados a Alcañiz, como el caso de los profesores amigos y familiares de Ferrer. Otros eligieron el camino del exilio.

También fueron detenidos líderes obreros, mujeres proletarias, soldados y guardias civiles que desertaron por su republicanismo, damas burguesas antimilitaristas que llamaron a la huelga general y un extraño conglomerado ciudadano de personajes diversos que vieron en la revuelta urbana la posibilidad de canalizar sus aspiraciones. Con motivo de la Semana Trágica, la derecha catalana volvió a la carga, en concreto los hombres de la poderosa Lliga, con Verdaguer y Callís a la cabeza que testificó contra el pedagogo. Un juicio militar sumarísimo y sin garantías decidió su futuro. Ferrer y Guardia fue ejecutado en los fosos del castillo de Montjuïc el 13 octubre de 1909. Un clamor internacional condenó su ejecución.

Y Solidaridad Obrera, a pesar de la represión, o a consequencia de ella, siguió adelante, organizando campañas para liberar a los presos, o participando en los populosos entierros de los ajusticiados (fotografiados por la prensa), en los actos de protesta contra la condena de Ferrer, y volviendo a organizar clandestinamente los sindicatos obreros, sus editoriales y sus escuelas, hasta volver a representar una amenaza tan importante que pocos años después, en 1919 conseguirian la jornada de 8 horas.

La historia forma parte del presente, en un bucle perverso, ya que hace cien años de aquel julio en Barcelona, y cuestiones como la libertad en la enseñanza, la coeducación, el creacionismo y el racionalismo, la impertinencia con que la iglesia interfiere en la vida privada de todos nosotros, la poca laicidad en la vida pública, y el deseo de que la enseñanza forme parte del patrimonio de la crítica y la reflexión, no como mera instrucción o adiestramiento, son aún motivos candentes de nuestra vida diaria.

* Artículo elaborado por Dolors Marín para el periódico cnt de julio.

EDITADO EL FOLLETO: LA RELIGIÓN CRISTIANA y LAS ESCUELAS FERRERISTAS

En estas páginas se recogen los escritos de dos compañeros anarquistas de Zamora ya fallecidos: José Durán González y José López.

Ahora, que cada vez más se habla de la Recuperación de la Memoria Histórica, vemos apropiado no olvidarla recordando las ideas de aquell@s compañer@s que lucharon por ellas, que soñaron y buscaron ese mundo nuevo que llevaban en sus corazones. Un mundo: más justo, fraternal, solidario, libre, feliz, armonioso, cordial, igualitario y más humano.

Estos textos, redactados hace décadas, tratan sobre unos temas que hoy como ayer siguen candentes: la religión y la enseñanza.

Sirvan para reflexionar, e igualmente, como bien indica Corrêa: “El anarquismo no debe ser sólo una forma de estilo de vida, o simplemente como observación crítica del mundo, sino también debe ser la herramienta de lucha para el cambio social”.

Salud, Anarquía y Alegría a tod@s.


* Puedes hacerte con este, en el local sindical o directamente leerlo o imprimirlo desde la web en:Enlace

FOLLETO MÁS CÓMODA LECTURA

FOLLETO ORIGINAL

A la venta: SÍ PASÓ ALGO. BREVE HISTORIA DEL KOLECTIVO DE JÓVENES POS Y EL MOVIMIENTO DE INSUMISIÓN EN ZAMORA (1988-1998)


El libro-dvd trata sobre sobre la lucha antimilitarista y libertaria que tuvo lugar en Zamora entre 1988 a 1998.

El precio es de 4.5 euros, y se puede adquirir en el local de la CNT zamorana. También disponible en la biblioteca del mismo.

Tanto el libro como el DVD están bajo licencia Creative Commons y son sin ánimo de lucro, pero sí con ánimo de recordar, entre otras luchas, la desobediencia civil llevada a cabo por miles de jóvenes contra el Ejército y el Estado, más difícil aún en Zamora. Con textos recopilados de algunas de las personas que participaron, y redactado por Luis Sánchez.

En el DVD aparece un extenso dossier de prensa de todo lo aparecido sobre ello durante esos diez años, así como propaganda de insumisión editada en Zamora y un montón de fotografías de manifestaciones, concentraciones, marchas a la cárcel... y la multitud de actos de denuncia que se llevaron a cabo. También los cinco números del fanzine "Kon Morcilla en los Bolsillos" que editó el Kolectivo POS.

Así como parte de la lucha contra las fuerzas represivas llevada en la época por las Juventudes Libertarias y la CNT-AIT zamoranas que promovieron la insumisión total.

Salud

25 DE JULIO: CONCENTRACIONES POR LA LIBERTAD DE AMADEU CASELLAS

25 de Julio: concentraciones por la libertad de Amadeu Casellas.
Madrid: 12:00 h Puerta del Sol. Barcelona: 19:00 h Plç Sant Jaume.

Amadeu Casellas es un preso que lleva ya más de 25 años encarcelado por su participación en decenas de atracos a bancos, con los que apoyaba la financiación de luchas obreras a finales de los años 70 y sin cometer ningún delito de sangre. Amadeu ha sido siempre una persona comprometida y activa, participando tanto en la calle como en la cárcel, de luchas y denuncias colectivas contra el sistema, ya fuese el régimen franquista o "democrático".

Cuando tenía 14 años en 1973 y trabajaba en una fábrica de Balenyà descubrió el anarquismo. "Me sentía explotado por el empresario, conocí a gente de la CNT y empecé a repartir propaganda subversiva por las calles. Iba de paquete en la moto con las octavillas y asistía a reuniones clandestinas”.

Creía en la lucha armada, en la revolución imprescindible para cambiar las cosas, y aún hoy, a los 49 años, convencido de que las pistolas no arreglan nada, considera que el anarquismo, aun sin ser la solución definitiva, "funcionaría mejor que la democracia que tenemos". "En España no tenemos democracia. Antes había un dictador que era Franco, y hoy hay unos partidos políticos. Las empresas funcionan igual. Las necesidades de primer orden no están resueltas. Falta igualdad entre ricos y pobres".

En 1976, atracó el banco mercantil de Manresa. "Fue casi mi primer delito". Durante los siguientes dos años y medio atracó más de 50 bancos. "Era una manera de recuperar lo que los bancos nos cogían. No me arrepiento de nada, salvo de no haber cogido lo suficiente".

En 1979, entra en prisión y es recibido con una brutal paliza. "Ahí empezó lo que hoy aún no ha terminado..., tuve mis primeros contactos con algunos miembros de la COPEL y empezamos los preparativos para reivindicar la reforma del Código Penal y mejoras en la comida, higiene y condiciones de vida penitenciaria en general".

A lo largo de todos los años que lleva de condena, ha protagonizado numerosas huelgas de brazos caídos y de hambre, se ha cosido la boca y ha realizado infinidad de denuncias por el abusivo precio de los productos del economato, o por las irregularidades y la explotación del trabajo penitenciario, o las falsificaciones de analíticas o de informes penitenciarios, lo que le ha costado varios primeros grados y traslados de centro a centro con el único propósito de que desistiera. Ha denunciado los abusos sobre los derechos de los presos, de toda la estructura penitenciaria.

El año pasado, y tras mantener una huelga de 76 días, Amadeu consiguió el compromiso de la institución penitenciaria para la obtención de permisos que le facilitarían la consecución del tercer grado y la posterior libertad condicional. Dicho acuerdo fue miserablemente incumplido por la institución, con la excusa de una causa pendiente de hacía un año y que en un principio parecía archivada. Por esta situación, Amadeu reinició la huelga de hambre, hasta que la abandonó por un cambio de estrategia, y porque la CNT-AIT, asumió la defensa legal y política de su situación penitenciaria.

A causa de las expropiaciones cometidas, ha cumplido más de 25 años de condena, que con las redenciones, superan los 30 años, lo máximo contemplado en su ley, por lo que permanece secuestrado por la institución penitenciaria, como venganza por su trayectoria de lucha.

Por todo esto, desde CNT-AIT, se hace un llamamiento a la solidaridad con Amadeu Casellas y convoca a sendas concentraciones el sábado 25 de julio, en Madrid y Barcelona, para reclamar su inmediata puesta en libertad.

Para manteneros al tanto de la situación de Amadeu Casellas y obtener más información visitar el blog: http://llibertatamadeu.blogspot.com

Hace 90 años y aún podemos agradecerlo.

LA CANADIENSE EN EL AÑO 1919, UNA DURA HUELGA QUE REDUJO LA JORNADA LABORAL EN EL ESTADO ESPAÑOL.

Hace 90 años La Canadiense, una eléctrica de Barcelona, despidió a ocho trabajadores. Un mes y una huelga más tarde, el Gobierno promulgaba por primera vez la jornada máxima de ocho horas.

Hace 90 años, el 3 de abril de 1919, el Gobierno del gran terrateniente conde de Romanones promulgaba el decreto que instauraba las ocho horas de trabajo diario. Pese al carácter histórico de esta norma, aún hoy en muchas empresas las 40 horas semanales son papel mojado y su ampliación es un tema que vuelve a estar en el candelero.

En ese momento, al Gobierno de Romanones no le quedó más remedio que ceder. Era la única forma de recuperar una paz social que había saltado por los aires en Barcelona a raíz de un pequeño conflicto laboral en la empresa Riegos y Fuerzas del Ebro, una filial de la Barcelona Traction Light and Power y conocida como ‘La Canadiense’ por su origen y la nacionalidad de su director, Fraser Lawton.

La principal empresa eléctrica de la ciudad había despedido a ocho trabajadores por tratar de formar un sindicato independiente tras ver empeoradas sus condiciones de trabajo. “Rompiendo la pluma y tirando los tinteros”, como recuerda Manel Aísa, la sección de facturación al completo se puso en huelga el 5 de febrero de 1919 en solidaridad con los despedidos y la lista de éstos aumentó a más de un centenar. La plantilla optó por recurrir a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), sindicato que en aquel momento afirmaba contar con medio millón de afiliados sólo en Catalunya. El conflicto iba a desafiar la nueva estructura del anarcosindicalismo catalán, organizado desde el congreso del año anterior en sindicatos únicos que agrupaban ramos industriales. Era el momento de aprovechar la huelga para poner en práctica las palabras del discurso de clausura de su secretario general, Salvador Seguí: “Si nos superamos, si conquistamos nuestra capacidad y nos colocamos en condiciones de actuar de un modo enérgico, de hacer frente a todas las posibilidades de ataque, seremos respetados, atendidos y nos impondremos”.
Así pues, el conflicto daba un nuevo giro. Coordinada por un comité compuesto por trabajadores y responsables del sindicato, la huelga se extendió a los encargados de la lectura de contadores y formó cajas de resistencia que recaudaron 50.000 pesetas de la época en una semana.

Mr. Lawton seguía sin negociar, sumiendo Barcelona en “momentos de inquietud y oscuridad”, según recuerda el anarcosindicalista Juan García Oliver en "El eco de los pasos", pues la huelga se extendió y dejó a Barcelona sin suministro eléctrico. El Gobierno, cuyos bandos poca gente leía pues los trabajadores de prensa aplicaban la “censura roja”, militarizó las empresas litigantes y encarceló a los cientos de obreros que se negaron a volver al trabajo. “Comités de huelga (…) actuaban en la ciudad a docenas. Muchos de ellos fueron detenidos pero previsoramente habían sido designados dos y tres equipos para sustituirlos, hasta por lo que se refería al comité central de huelga”, señala García Oliver.
En una situación insostenible tanto para las empresas como para los trabajadores, finalmente el Gobierno convenció a la empresa para que diera su brazo a torcer. La Canadiense aceptó aumentar los salarios, readmitir a los huelguistas y establecer la jornada de ocho horas, además de pagar la mitad de los salarios no cobrados durante el mes de huelga. Por su parte, el Gobierno levantó el estado de guerra, liberó a los presos y se comprometió a instaurar las ocho horas para todos los oficios, lo que haría dos semanas más tarde. En la plaza de toros barcelonesa de Las Arenas una asamblea de 20.000 trabajadores aceptó el acuerdo.

Meses más tarde la patronal organizaría su venganza, pero los ataques no impidieron el salto cualitativo de los sindicatos. Ese salto cualitativo, en forma de revolución social durante la Guerra Civil, curiosamente volvió a involucrar al conde de Romanones, quien no había podido vencer a la clase obrera 20 años antes, ni siquiera con el Ejército. Relata Juan Gómez Casas en "Historia del anarcosindicalismo español" que, cuando acabó la guerra, el conde regresó a sus tierras de Guadalajara, esperándolas ver arrasadas pues sabía que los campesinos las habían colectivizado. Cuando llegó, comprobó asombrado que las tierras de cultivo se habían ampliado, funcionaban nuevas obras de ingeniería y la producción había aumentado. Se informó sobre Jerónimo Gómez Abril, miembro de la CNT madrileña que había tomado parte en el asunto, consiguió su libertad y le ofreció la dirección de sus propiedades. Gómez Abril se negó. Quizá no podía evitar acordarse de Miguel Burgos, secretario del sindicato de curtidores, asesinado a la puerta de su casa por la Guardia Civil durante aquella huelga por la que tanto se había sufrido y con la que tanto se había conseguido.

Escrito de la web de CNT Toledo

LIBERTAD PARA AMADEU CASELLAS

Acontecimientos sobre la lucha por la libertad de Amadeu Casellas, preso libertario y de la CNT, por el cual existe una intensa campaña para que salga de prisión.

Información extensa, enlaces web:

- Blog Amadeu libertad.

- Seguimiento en La Haine.

- Escrito sobre la verdadera cara del director de prisiones (10 julio 2009)

- Concentración en Madrid por su libertad (25 de julio, plaza Sol, 12 horas. Convoca CNT-AIT.) y también en Barcelona.

- Huelga de hambre que realizó en abril de 2009.

- Verano 2008, huelga de hambre de más de 75 días.

- Info. en wikipedia.


- Las rejas de la democracia.

- Amadeu Casellas o el silenciamiento de la rebeldía.


"Podrán cortarnos las alas, pero seguiremos volando"

Ha fallecido Pepita Martín Luengo, fundadora de la escuela libre Paideia

En el día de ayer ha fallecido, a la edad de 64 años, la educadora anarquista Josefa Martín Luengo (Salamanca, 1944 – 2009).

La dilatada carrera profesional y social de esta excelsa mujer está íntimamente ligada a la "Escuela Libre Paideia", de la que es fundadora, junto con su compañera Concha Castaño y Mª Jesús Checa. *Paideia* forma parte de la tradición de las escuelas racionalistas que los anarquistas introdujeron en España entre finales del siglo XIX y principios del XX. Josefa Martín –*Pepita*– quizás sea, desde los tiempos del pedagogo Francisco Ferrer y Guardia (1859-1909), la persona más influyente y conocida del mundo libertario dedicada a la educación.

La actividad educadora de Pepita empieza en Fregenal de la Sierra (Badajoz), en los albores de la democracia, cuando dirigía la ecuela-hogar “Nertóbriga” y trató de que el alumnado tuviese una educación integral, donde la formación de la persona y la adquisición de valores fuesen las pautas a seguir. Esta forma de entender la educación hizo que “las fuerzas vivas”, en palabras de ella, de la zona exigiesen su cese inmediato. Fue tal la escandalera que se montó que el tema llegó incluso a plantearse en el Congreso de los Diputados, en una interpelación al gobierno de Suárez por un diputado socialista. La experiencia vivida quedó plasmada en su primer libro: Fregenal de la Sierra, una experiencia de Escuela en libertad (Campo Abierto Ediciones, 1978)

Poco después, en vista de que dentro del sistema educativo oficial poco o nada se podía hacer para tratar de que la educación fuese algo más que adquirir conocimientos, fue cuando en compañía de las pedagogas Concha Castaño y Mª Jesús Checa decidieron fundar una escuela diferente, y así nació, en la localidad pacense de Mérida, en enero de 1978 la Escuela Libre Paideia (la diferentes etapas de la escuela se pueden ver en su web: www.paideiaescuelalibre.org )

Pero Pepita no solo se dedicó a la educación sino que, en el campo socio-político, fue una activa militante feminista, miembro del colectivo */Mujeres para la Anarquía/*, formado por mujeres pertenecientes al Colectivo Paideia.

Pepita tiene, no nos acostumbramos a hablar en pasado, una extensa bibliografía y era una articulista irredenta. Al libro que ya hemos comentado anteriormente (Fregenal de la Sierra…) hay que añadirle otros títulos: Desde nuestra Escuela; Intento de Educación Antiautoritaria y psicomotriz; La escuela de la anarquía; Paideia, una escuela libre; 25 años de educación libertaria…. La aportación de esta mujer, por tanto, a la pedagogía libertaria ha sido amplia, seguramente haya escrito más que ningún otro anarquista español sobre la educación. Una amplia muestra de sus escritos se pueden encontrar en la web de Paideia.

La Confederación Regional de Extremadura de la CNT se suma al dolor de sus allegadas y allegados, especialmente del Colectivo Paideia y de las alumnas y alumnos de la Escuela Paideia con el deseo que la obra que Pepita Martín empezó tenga su continuación para que las nuevas generaciones de niñas y niños puedan tener la oportunidad de conocer y vivir una escuela diferente, creada por una persona excepcional.

Gracias, Pepita. Que la tierra, compañera, te sea leve.

“Los seres humanos podemos elegir muchas cosas y otras muchas no; pero indudablemente sí podemos elegir cómo queremos vivir y por ello vamos realizando elecciones desde que nacemos. Nuestras elecciones, nuestra capacidad de libertad de elección entra generalmente en confrontación con las limitaciones que las normas sociales nos imponen. El ser humano debe mantener una lucha constante entre lo que quiere, lo que puede y lo que debe; es decir, entre su libertad, la libertad de los demás y las coacciones que constantemente le presionan”

*Josefa Martín Luengo. Educar en valores*

Por si deseais dejar algún mensaje a la escuela los correos electrónicos son los siguientes:
info@paideiaescuelalibre.org
paideia@paideiaescuelalibre.org

O a traves de la web: http://www.paideiaescuelalibre.org/Pepita/Mensajes.html

Agua y aceite

¿Cómo puede ser que a estas alturas demos credibilidad a las promesas que puedan lanzar nuestros gobernantes o candidatos a serlo? Si hay algo que de verdad debamos valorar son los hechos, y estos hablan por si solos.

Si de algo está sirviendo la actual crisis económica y social que estamos padeciendo, es de romper ese mito que se estaba construyendo en los últimos años desde las esferas del poder, y que no pocos se tragaron, de que la existencia de las clases sociales era algo del pasado, incluso así te lo hacen entender de una forma más o menos descarada en los libros de texto, y es que el capitalismo no iba a dejar de lado su mejor foco de adoctrinamiento: la educación.

Si para las democracias occidentales la distribución de la riqueza es el factor esencial que analiza la justicia social de un determinado país, no podemos decir que España sea un país democrático. Si en tiempos de bonanza económica ya era el país con los salarios más bajos de la UE de los 15 (un 40% menos que el resto), podéis imaginaros como será la situación actual en tiempos de crisis. Así lo indicábamos en el primer informe detallado en el que analizábamos las diferentes causas por las que habíamos llegado a esta situación.


Pero no todo son malas noticias, aparte de haber conseguido recientemente el record de victorias de nuestra gloriosa selección a nivel mundial, nuestro país también está en los primeros puestos (el 9º) en cuanto al número de millonarios ¿y todavía se pregunta la gente que de donde se sacará Florentino Pérez la millonada para fichar a Cristiano Ronaldo y Kaká? El contraste de todo esto: el 20% de los españoles viven bajo el umbral de la pobreza. Con este balance no es de extrañar que se hayan multiplicado por cinco los robos de alimentos en los supermercados.



Esta terrible situación en donde vale más y se le da toda la bola del mundo -nunca mejor dicho- a la vida y obra de un futbolista, quedando a un segundo o tercer plano -si hay suerte- la dramática situación que estamos padeciendo millones de familias, refleja a la perfección el mundo en el que vivimos.


Uno se pregunta cuál será el límite de indignidad que tengamos que soportar para darnos cuenta de que nos están robando descaradamente y en lugar de reaccionar les reímos sus gracias cuando no, nos arrollidamos ante ellos. Varios son los recientes ejemplos que relatan la tomadura de pelo que estamos padeciendo día tras día: por un lado, con la ampliación de los impuestos indirectos en detrimento de los directos, o lo que es lo mismo, que seamos los trabajadores y no los ricos los que sostengan el aparato estatal. Por otra parte, la millonada que se van a llevar nuestros eurodiputados por representarnos y defender nuestros derechos -con ideas tan brillantes como la Directiva Bolkestein o la Directiva de las 65 horas- en el Parlamento Europeo gracias a nuestro respaldo en las urnas en las pasadas elecciones europeas. De esta forma podremos seguir sosteniendo a una clase política que lleva los valores de la corrupción y la falsedad por bandera.


Y es que como dice la canción de la ya extinta banda vallisoletana Puagh! que da título a este comunicado, el agua y el aceite son dos elementos imposibles de mezclar, al igual que ocurre con el poder y la honradez. ¿Cómo puede ser que a estas alturas demos credibilidad a las promesas que puedan lanzar nuestros gobernantes o candidatos a serlo? Si hay algo que de verdad debamos valorar son los hechos, y estos hablan por sí solos: el rescate con el dinero de todos nosotros de las empresas y entidades financieras por parte de este -por ejemplo con el caso de Caja Castilla la Mancha (CCM)- y tantos otros gobiernos sin que se exista responsabilidad de ningún tipo por llevarnos a la quiebra, o el visto bueno en la aplicación de los ERE´s que se están produciendo a lo largo y ancho del territorio -que a pesar de lo que diga el ministro Corbacho, estos se producen con una permisividad espantosa- por no hablar de la iniciativa del gobierno de abaratar el despido, eso si, dialogándolo como personas civilizadas con los agentes sociales, de cara a una nueva reforma laboral que permita flexibilizar aún más el mercado laboral, con medidas como el fortalecimiento de las ETT´s en el sector público. Con estas perlas, ¿a alguien le queda alguna duda de quien va a pagar nuevamente los platos rotos de la crisis?


Cuando la cosa no podía ir a peor nos encontramos con una ingeniosa estrategia para salir de la crisis. Ni a la mismísima CEOE se le hubiera ocurrido plantear tan maravillosa idea. Resulta que la aerolínea británica British Airways ha hecho un llamamiento a sus trabajadores para que trabajen durante un mes gratis, mientras el presidente de la compañía se desembolsa 70000 euros mensuales. Pues bien, de los 30.000 trabajadores que tiene la empresa, 1000 de ellos ya han dado el visto bueno, por lo que de triunfar la medida no nos extrañe que dentro de poco nos vengan exigiendo por aquí tres cuartas partes de lo mismo.


Estas situaciones, por estrambóticas que parezcan, lo único que hacen es evidenciar la tremenda falta de conciencia social y de clase que padecemos los trabajadores actualmente -que salvo casos excepcionales y de pura desesperación como es el caso de las trabajadoras de la tienda de ropa Caramelo que respondieron a la imposición del ERE con el saqueo de la fábrica- se queda paralizada ante el discurso del miedo en lugar de tomar las riendas de su propio destino de forma definitiva y acabar con todos esos vividores y embaucadores que hace que para mantenerles tengamos que padecer la mayor tasa de paro de la historia.


¿Estresado con toda esta información? Pues que no se te ocurra enfermar porque en Canarias aquellos que estén parados y se les haya terminado la prestación por desempleo pueden perder la tarjeta sanitaria. Esos rumores ya se están extendiendo a Castilla y León... ¿Tendrá algo que ver todo esto con el proceso de privatización de la sanidad?


Por lo tanto, parece claro que nuestra única salida para salir de este atolladero es la de buscar la organización de los trabajadores y luchar por nuestros derechos. Y es que aunque pueda sonar redundante en nuestros escritos, si no llevamos a cabo esta principal tarea seguiremos en las mismas de siempre, nos empeorarán las mínimas condiciones laborales y recortarán nuestros derechos, mientras los de siempre seguirán engordando sus bolsillos. Por ello, si eres de esas personas que todavía tienes un mínimo de orgullo y de dignidad y estás harto de que te pisoteen, te esperamos en este sindicato para demostrarles que los trabajadores todavía no hemos dicho la última palabra.

Extraído de un comunicado de la CNT vallisoletana